El peligro de una floración excesiva de los cítricos

Cuando llega la primavera, una buena floración de los cítricos es una gran noticia. Sin embargo, si es excesiva, debe convertirse en un motivo de atención ya que demasiada flor puede ser contraproducente afectando a la larga a las cosechas de forma muy negativa.

Evitar esos efectos indeseados de una floración demasiado intensa de los cítricos obliga a tomar medias antes de que sea demasiado tarde. Hay que tener en cuenta para ello dos situaciones bien diferentes:

La excesiva floración puede provocar agotamiento extremo o demasiado cuaje.
  • En primer lugar, un número demasiado elevado de flores puede llevar a la planta a un nivel de agotamiento extremo. El resultado será que, para poder mantenerse y cubrir sus necesidades nutricionales, acabará deshaciéndose de las flores, perdiendo así buena parte de la cosecha.
  • En segundo lugar, en ciertas variedades puede ocurrir justo lo opuesto: que cuajen prácticamente todas las flores. Esto, al contrario de lo que pudiera parecer, tampoco sería positivo. Si la planta no consigue un buen aclareo, deshaciéndose de este exceso de flores o frutos recién cuajados, la cosecha presentaría problemas de calibre y uniformidad.

El valor de la calidad

Evitar que la planta lleve adelante floraciones excesivas es importante, por lo tanto, para evitar carencias nutricionales y el estrés hormonal que esta situación provoca, a la vez que se asegura una buena cosecha, tanto en cantidad como en calidad.

En este sentido, es importante no olvidar que es la calidad la que distingue a los cítricos españoles. Por ello, en un mercado internacional cada vez más competitivo, es esencial controlar la producción y garantizar no solo la máxima homogeneidad de los calibres, sino que estos sean los que el cliente demanda.

Calibres demasiado pequeños o demasiado grandes son desechados en el mercado, devaluando las cosechas, presionando el precio a la baja. Una situación que, en el peor de los casos puede llevar a que los frutos queden en el árbol, con las enormes pérdidas que ello supone.

Ayudar a la planta a una correcta floración

Es posible ayudar a la planta y prevenir esos efectos negativos de una floración demasiado abundante con fitorreguladores con Fengib, un regulador de crecimiento que permite al agricultor intervenir y corregir la situación mediante la selección de flores.

A base de auxinas y giberelinas, al aplicarse sobre la planta, produce en ella un efecto sumidero, que nutre a las flores más aventajadas y deja sin alimento a las más desaventajadas. De esta forma, se consigue una adecuada selección de flores, lo que permitirá en un futuro obtener una cosecha con buenos calibres y homogeneidad.

Los consumidores demandan cítricos de alta calidad y sabor en los linéales de los supermercados.

Hoy más que nunca resulta esencial mantener la calidad del fruto en un entorno en el que aumenta cada vez más la competencia y al que se suma también un consumidor mucho más exigente con los productos que llegan a su mesa. Gracias a fitorreguladores como Fengib, conseguimos una mayor regulación de la floración, del cuajado, del engorde, más uniformidad y productividad en el interior del árbol, así como una disminución de la caída y del envejecimiento de la piel de los frutos.

La primavera es el momento idóneo para empezar a trabajar de cara a la producción del otoño, liberando al árbol de un exceso de flores. Y vosotros, ¿cómo reguláis la floración de vuestros cítricos?

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